Astrobiología
Algunos microorganismos extraños quizá llegaron de Marte
Hace tiempo que se especula con el posible origen marciano de algunos microorganismos terrestres, en particular la bacteria Deinococcus radiodurans, cuyas características de resistencia a la radiación parecen impropias de lo que exige la evolución en nuestro mundo y en cambio encajan mejor con lo que necesita un ser vivo para sobrevivir en Marte.
La Deinococcus radiodurans es capaz de sobrevivir a dosis de radiación miles de veces mayores que la que resulta mortífera para los seres humanos, y también a una desecación extrema que mata a otros seres vivos.
La hipótesis del origen marciano presentaba, sin embargo, un cabo suelto. Admitiendo que proviniera del Planeta Rojo, ¿cómo sobrevivió a la travesía entre ambos mundos? La única forma factible de hacer de manera natural un viaje interplanetario así es un gran impacto contra Marte, como por ejemplo el de un asteroide, que catapulte al espacio rocas marcianas con tanta fuerza que escapen de la órbita del planeta para luego acabar acercándose a la Tierra y cayendo a ella.
El principal escollo biológico para un viaje de tales características es sobrevivir al violentísimo lanzamiento desde Marte. Buena parte de la comunidad científica ha venido considerando que ningún ejemplar de Deinococcus radiodurans podría sobrevivir a las presiones ejercidas durante esa eyección por impacto. Un nuevo estudio indica ahora que las bacterias de esa especie sí pueden soportarlas.
![[Img #78302]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/03_2026/4206_algunos-microorganismos-extranos.jpg)
Imagen, captada mediante microscopio electrónico, que muestra a la Deinococcus radiodurans, una bacteria resistente a niveles muy elevados de radiación ionizante y a la desecación extrema. (Imagen: Pacific Northwest National Laboratory)
El estudio lo ha realizado un equipo encabezado por Lily Zhao, de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, Estados Unidos.
Zhao y sus colegas reprodujeron en el laboratorio las condiciones bajo las cuales un microbio en Marte podría ser lanzado al espacio por la fuerza de un impacto, sometiendo a las Deinococcus radiodurans a presiones de hasta 3 gigapascales (30 000 veces la presión atmosférica en la superficie de la Tierra) al colocar las bacterias entre dos placas de acero y luego golpear ese sándwich metálico con una tercera placa.
Los autores del estudio detectaron estrés biológico en las bacterias al analizar qué genes se expresaban a diferentes presiones. Las muestras expuestas a 2,4 gigapascales comenzaron a mostrar membranas rotas. Sin embargo, gracias a la estructura de la envoltura celular de la bacteria, sobrevivieron el 60% de los individuos. Los perfiles de transcripción indicaron que tras el impacto las bacterias comenzaban a reparar los daños celulares.
Por tanto, las bacterias Deinococcus radiodurans y probablemente algunos otros microorganismos pueden sobrevivir a condiciones más extremas de lo que se pensaba, incluyendo el lanzamiento al espacio mediante un gran impacto en el astro de origen. En definitiva, el estudio sugiere que la vida puede propagarse de manera natural de un planeta a otro.
El estudio se titula “Extremophile survives the transient pressures associated with impact-induced ejection from Mars”. Y se ha publicado en la revista académica PNAS Nexus. (Fuente: NCYT de Amazings)



