Aeronáutica
Anomalía en el segundo vuelo de pruebas del avión supersónico silencioso X-59
El revolucionario avión X-59 de la NASA es capaz de volar a velocidad supersónica sin generar el ensordecedor ruido que provocan todos los vehículos que cruzan la barrera del sonido. Hace unos meses, este avión experimental efectuó su primer vuelo, con éxito. Recientemente, realizó el segundo, pero hubo problemas.
Al cruzar la barrera del sonido, los aviones supersónicos generan una serie de ondas de choque que se fusionan generando un gran estruendo. Los aviones supersónicos arrastran estos sonidos increíblemente fuertes a lo largo de su trayectoria de vuelo, creando niveles de ruido que incluso abajo, en la superficie, resultan muy fuertes. Esto ha impedido la implantación generalizada de los vuelos supersónicos comerciales sobre tierra firme. Sin embargo, solucionar el problema del ruido podría permitirlos y con ello se podría reducir fácilmente a la mitad el tiempo de vuelo para cada trayecto.
La NASA ha pasado muchos años trabajando en una tecnología, la empleada en el avión experimental X-59, capaz de reducir significativamente el ruido generado por el fenómeno. Con esta tecnología, un avión supersónico comercial podría ser lo bastante silencioso como para sobrevolar zonas pobladas de modo rutinario sin infringir leyes sobre el límite máximo de ruido.
El X-59 es el primer avión en incorporar esta tecnología.
Esta tecnología, que incluye darle a un avión una forma, ligeramente diferente a la convencional, que altera el comportamiento de las ondas de choque supersónicas, hace que en vez de que las ondas de choque se fusionen conformando un fuerte estampido, se mantengan separadas y se debiliten rápidamente, dando lugar a un sonido suave.
El X-59 despegó de la base de la Fuerza Aérea estadounidense de Edwards, con el piloto Jim “Clue” Less a los mandos. A los pocos minutos de iniciarse el vuelo, Less vio activarse una señal de alerta en el cuadro de mandos del avión. Siguiendo el protocolo establecido para casos como este, se suspendió el resto del vuelo y el avión aterrizó prematuramente, habiendo durado su vuelo tan solo 9 minutos.
![[Img #78324]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/03_2026/6395_anomalia-en-el-segundo-vuelo.jpg)
El X-59 durante su segundo vuelo. (Foto: NASA / Jim Ross)
El análisis del incidente aportará seguramente datos útiles para hacer ajustes técnicos en el avión, una utilidad típica de los vuelos de prueba con prototipos de nuevas aeronaves.
Están previstos más vuelos de prueba del X-59 a lo largo de 2026. Vuelo a vuelo, el avión aumentará su velocidad cada vez más y también lo hará con su altitud de vuelo. Algunos de estos vuelos, al cruzar la barrera del sonido, también servirán para medir el nivel de ruido generado por el X-59 bajo diferentes situaciones. (Fuente: NCYT de Amazings)

