Historia de la Ciencia
Antony Hewish: El hombre que escuchó el latido del universo
La historia de la astrofísica moderna no se puede contar sin mencionar a Antony Hewish, el radioastrónomo británico que cambió para siempre nuestra comprensión del cosmos. Su vida, marcada por la precisión técnica y un descubrimiento fortuito que sacudió los cimientos de la física, representa la era dorada de la radioastronomía en Cambridge.
Pionero de la Radioastronomía en Cambridge
Nacido en 1924 en Fowey, Cornualles, Antony Hewish no solo fue un académico brillante, sino un visionario de la ingeniería aplicada a la ciencia. Tras servir en la Segunda Guerra Mundial desarrollando contramedidas de radar, Hewish regresó a la Universidad de Cambridge, donde se unió al equipo de Sir Martin Ryle.
Su enfoque principal fue el estudio de la centelleo interestelar, un fenómeno similar al parpadeo de las estrellas en el cielo nocturno, pero detectado en ondas de radio. Para profundizar en esta investigación, Hewish diseñó y supervisó la construcción del Interplanetary Scintillation Array, un inmenso radiotelescopio que ocupaba casi dos hectáreas en el Observatorio Mullard de Radioastronomía.
El Descubrimiento de los Púlsares: ¿Señales de otra civilización?
En 1967, mientras analizaban los kilómetros de registros de papel del telescopio, la estudiante de doctorado de Hewish, Jocelyn Bell Burnell, detectó una señal inusual: un pulso de radio extremadamente regular, con un intervalo de exactamente 1,33 segundos.
"No podíamos creer que fuera algo natural. Al principio, lo llamamos humorísticamente LGM-1 (Little Green Men o Pequeños Hombres Verdes)", recordaba Hewish años después.
Sin embargo, el rigor científico de Hewish prevaleció. Pronto descartaron la hipótesis de una civilización alienígena y confirmaron que habían descubierto un nuevo tipo de objeto estelar: los púlsares. Estos son restos densos de estrellas muertas (estrellas de neutrones) que giran a velocidades increíbles, emitiendo haces de radiación como si fueran faros cósmicos.
![[Img #78385]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/03_2026/7064_500px-antony_hewish_1976.jpg)
(Foto: American Institute of Physics)
El Premio Nobel y la Controversia
En 1974, la Real Academia de las Ciencias de Suecia otorgó el Premio Nobel de Física a Antony Hewish y Martin Ryle. Fue un hito histórico, ya que era la primera vez que se concedía el galardón en el campo de la astronomía.
A pesar del éxito, el premio no estuvo exento de polémica. Muchos científicos, incluido el célebre Fred Hoyle, criticaron que Jocelyn Bell Burnell fuera excluida del galardón a pesar de haber sido quien detectó físicamente la señal. Hewish mantuvo que él fue el responsable de la creación del telescopio y de la dirección de la investigación que permitió interpretar los datos.
Precisión y curiosidad
Hewish no solo fue un investigador, sino un profesor emérito dedicado que dirigió el Laboratorio Cavendish. Su trabajo permitió:
-Confirmar la existencia de las estrellas de neutrones, objetos tan densos que una cucharada de su materia pesaría miles de millones de toneladas.
-Proveer laboratorios naturales para probar la Relatividad General de Einstein en condiciones de gravedad extrema.
-Mapear el gas ionizado en el espacio interplanetario.
Antony Hewish falleció en septiembre de 2021, pero cada vez que un radiotelescopio detecta el "tic-tac" rítmico de un púlsar en los confines de la galaxia, su ingenio y curiosidad siguen vivos. Fue, sin duda, el hombre que enseñó a la humanidad a escuchar el latido del universo profundo.

