Telecomunicaciones y astronáutica
Navegación por satélite basada en órbitas terrestres bajas
Con el lanzamiento al espacio del pasado 18 de marzo y las comprobaciones realizadas desde entonces, se ha hecho realidad un gran avance en el camino europeo hacia una navegación por satélite más resiliente.
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Los dos primeros satélites de la misión de demostración en órbita Celeste se han convertido para la Agencia Espacial Europea (ESA) en ventanas de exploración de la navegación por satélite basada en órbitas terrestres bajas.
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Esos dos satélites despegaron desde Nueva Zelanda a bordo del cohete Electron de Rocket Lab, con la misión de comenzar a probar una banda complementaria en órbita terrestre baja para la constelación Galileo.
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Los dos satélites fueron construidos respectivamente por las empresas GMV y Thales Alenia Space.
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Ambos satélites validarán tecnologÃas clave y nuevas capacidades de señal y servicio, y pondrán en uso las frecuencias necesarias en las señales de banda L y S para la fase operativa de la misión, de conformidad con la normativa de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Los lanzamientos adicionales en 2027, permitirán que la misión alcance su configuración completa de 11 naves espaciales en órbita, lo que ofrecerá una amplia gama de oportunidades de experimentación en diferentes bandas de frecuencia, entornos de usuario y aplicaciones.
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![[Img #78440]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/04_2026/6472_navegacion-por-satelite-basada-en-orbitas.jpg)
Recreación artÃstica de dos satélites Celeste siendo liberados desde un módulo del lanzador. (Imagen: ESA / D. Ducros)
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Al volar más cerca de la Tierra, los satélites Celeste ofrecen la oportunidad de obtener señales más potentes y nuevas frecuencias. La misión proporcionará un banco de pruebas en órbita para una amplia gama de aplicaciones, tales como una mejora de las capacidades de navegación para vehÃculos autónomos, el sector ferroviario, el náutico y el aeronáutico; una mayor disponibilidad en las zonas urbanas y en regiones polares y árticas remotas; una mejora del posicionamiento y la comunicación con los servicios de emergencia durante catástrofes; el seguimiento de dispositivos conectados y aplicaciones de la internet de las cosas; e incluso la navegación en interiores.
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En última instancia, los resultados de la misión Celeste ayudarán a establecer una red de navegación operativa en la órbita terrestre baja LEO, complementando la labor de los sistemas Galileo y EGNOS, los actuales sistemas europeos de posicionamiento, navegación y sincronización. (Fuente: ESA)
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