Climatología y ecología
¿Vegetación urbana para reducir la mortalidad por calor a largo plazo?
En un contexto de cambio climático global, unos científicos han analizado si incrementar la vegetación urbana puede ayudar a mitigar el calor excesivo y, con ello, reducir la mortalidad a largo plazo.
Este estudio es obra de un equipo internacional, del que forman parte investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) en España.
En la investigación, se examinaron escenarios de revegetación planificados en tres ciudades europeas y los efectos térmicos de ese incremento de vegetación urbana. Se calculó a su vez la influencia de tales efectos térmicos en la salud pública.
Los resultados del estudio indican que el mayor efecto se obtiene al implementar soluciones basadas en la naturaleza, en áreas urbanas consolidadas, donde la evapotranspiración favorece la disipación de calor.
Para estimar los cambios de temperatura producidos por distintas soluciones basadas en la naturaleza, los investigadores emplearon simulaciones meteorológicas anuales de alta resolución, incorporando el efecto de los edificios sobre el balance de energía en la ciudad y las propiedades físicas de distintos tipos de cubiertas verdes y usos del suelo. Posteriormente, los cambios de temperatura se relacionaron con la temperatura de mínima mortalidad (MMT) de cada país y con los denominados riesgos relativos de cada ubicación, con el fin de cuantificar la variación de muertes atribuibles a desviaciones térmicas por encima o por debajo de la temperatura de mínima mortalidad.
Los resultados señalan beneficios netos que se sumarían a los que ya aportan las zonas verdes durante momentos de calor muy intenso, como las olas de calor. Por ejemplo, incrementar la vegetación en Madrid reduciría la mortalidad ligada a la temperatura en unas cuatro muertes al año, gracias a un enfriamiento apreciable en zonas densamente edificadas. Aunque las cifras agregadas parecen modestas, son recurrentes cada año y no consideran otros cobeneficios como salud mental, calidad del aire o confort térmico en episodios extremos.
![[Img #78853]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/05_2026/9518_vegetacion-urbana-para-reducir-la-mortalidad.jpg)
Vegetación urbana. (Foto: Amazings / NCYT)
El trabajo se desarrolló en el marco del proyecto Life VEG‑GAP, fruto de una colaboración internacional entre el Laboratorio de Modelización Ambiental de la UPM, la Agencia Nacional Italiana para Nuevas Tecnologías, Energía y Desarrollo Económico Sostenible (ENEA), las Universidades de Milán‑Bicocca y Canberra, los ayuntamientos de las tres ciudades evaluadas (Madrid, Milán y Bolonia) y las infraestructuras de supercomputación Magerit Supercomputer y CRESCO/ENEAGRID.
Hasta la fecha, la literatura científica había mostrado que las soluciones basadas en la naturaleza ayudan a mitigar el efecto “isla de calor” en las ciudades, además de aportar múltiples servicios ecosistémicos. Gracias a la modelización a escala de ciudad, este estudio evidencia su potencial para reducir la mortalidad a largo plazo asociada a la temperatura. Enfatiza, además, que la respuesta de la temperatura a dichas soluciones es local y dependiente del diseño; es decir, no todas las actuaciones producen el mismo efecto; siendo clave dónde (uso de suelo previo) y cómo se revegeta (especies, densidad, etcétera). “Planificar correctamente soluciones basadas en la naturaleza puede salvar vidas, por lo que integrar estas medidas en planes de adaptación al cambio climático permite priorizar inversiones donde el retorno en salud pública es mayor” indica Juan Manuel de Andrés, del grupo de investigación TARIndustrial de la UPM. “Es recomendable combinarlas con otras acciones (movilidad sostenible, superficies reflectantes, gestión del agua) y evaluar cobeneficios, así como posibles efectos no deseados (aumento de emisiones biogénicas que puedan influir en la formación de ozono troposférico), siempre con un enfoque específico para cada ciudad”, concluye.
El estudio se titula “City-Scale Revegetation Strategies Impact on the Temperature-Related Long-Term Mortality: A Quantitative Assessment in Three Cities in Southern Europe”. Y se ha publicado en la revista académica. Forests. (Fuente: UPM)

