Tecnología agrícola
Suspensión acuosa para prevenir infecciones por hongos en cultivos y frutas
Unos científicos han desarrollado una suspensión acuosa antifúngica para prevenir las infecciones por hongos en cultivos y frutas en las etapas pre y postcosecha. El nuevo producto ofrece una alternativa sostenible a los fungicidas sintéticos convencionales.
El logro es obra de especialistas de la Universidad Jaume I (UJI) de Castellón y la empresa GEA Biotechnology, en España ambas entidades.
El nuevo compuesto está orientado a los sectores de la biotecnología y la agricultura y ahora los propietarios de la patente buscan colaboración para el desarrollo y adaptación del producto a aplicaciones comerciales.
La nueva tecnología se basa en microcápsulas biodegradables de quitosano que encapsulan anetol, un compuesto natural con actividad antifúngica, lo que permite mejorar su estabilidad y favorecer una liberación controlada sobre superficies vegetales y frutales.
Según explica el equipo investigador, liderado por Carolina Clausell, del grupo Ecofisiología y Biotecnología coordinado por Aurelio Gómez Cadenas, la formulación «mejora la eficacia antifúngica de compuestos naturales y ofrece una alternativa más sostenible a los fungicidas sintéticos convencionales».
![[Img #78881]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/06_2026/6994_suspension-acuosa-para-prevenir-infecciones.jpg)
Miembros del equipo de investigación y desarrollo. (Foto: Universitat Jaume I de Castelló. CC BY-NC-SA)
El nuevo sistema presenta además una formulación estable, fácilmente aplicable y adaptable a tratamientos tanto en el campo de cultivo como en los lugares de almacenamiento postcosecha.
Los ensayos realizados en laboratorio han mostrado una elevada eficacia frente a distintos hongos fitopatógenos responsables de pérdidas agrícolas y deterioro de frutas.
«La encapsulación permite proteger el compuesto activo natural y prolongar su acción antifúngica, mejorando su aplicación en agricultura y conservación postcosecha», destaca Carolina Clausell.
La fórmula está validada a nivel de laboratorio experimental y protegida por una solicitud de patente europea, de la que son titulares al 50% la UJI y la empresa GEA Biotechnology. (Fuente: Universitat Jaume I de Castelló)

