Arqueología
Arrastraron 700 kilómetros hasta Stonehenge una roca de seis toneladas hace cinco mil años
La única explicación que ha quedado para un misterio de la arqueología tras descartar todas las demás posibilidades resulta más enigmática incluso que el propio misterio: Con los medios disponibles hace cinco milenios, un grupo de personas vinculadas a la construcción del fascinante conjunto monumental de Stonehenge, en Inglaterra, trajo aquí desde Escocia, y a través de terrenos difíciles, un bloque pétreo de nada menos que seis toneladas de peso.
La investigación en la que se ha hecho este descubrimiento y se ha indagado en la épica historia de ese traslado es obra de un equipo encabezado por Anthony Clarke, de la Universidad Curtin en Perth, Australia.
La roca en cuestión es una de las más intrigantes de Stonehenge. Se trata de la situada en la zona central y comúnmente referida como “Roca del Altar”. Es un bloque de piedra arenisca que, a la luz de los últimos hallazgos, proviene de una zona del nordeste de Escocia situada a unos 700 kilómetros de la llanura de Salisbury, el sitio donde está emplazado Stonehenge.
![[Img #78956]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/06_2026/4991_arrastraron-700-kilometros-hasta-stonehenge.jpg)
Anthony Clarke en Stonehenge. (Foto: Curtin University)
Anteriormente se creía que este bloque pétreo había sido transportado sin intervención humana, mediante procesos naturales relacionados con la evolución de los glaciares y el paso de la Era Glacial.
Diversas investigaciones comenzaron a descartar mecanismos de transporte por fenómenos naturales y en el nuevo estudio ya parece incuestionable que el viaje del carismático bloque pétreo se debió tan solo a la voluntad humana y a una tenacidad formidable.
Además, todo apunta a que el viaje requirió una planificación cuidadosa.
Casi con toda certeza, el bloque se trasladó por etapas, combinando probablemente el transporte terrestre con el transporte fluvial o costero cuando era posible.
Esto demuestra un nivel de organización y cooperación entre las comunidades neolíticas que hasta ahora no se había apreciado en toda su magnitud.
“Transportar una toca de este tamaño a una distancia tan larga habría requerido planificación, coordinación y un profundo conocimiento del terreno, por no mencionar una tremenda determinación”, subraya Clarke.
Futuras investigaciones tendrán como objetivo determinar la procedencia exacta de la Roca del Altar en el nordeste de Escocia e investigar más a fondo las posibles rutas utilizadas por las comunidades prehistóricas para trasladar la roca.
El estudio se titula “From Highlands to Henge: Refining the Provenance and Transport Pathways of Stonehenge’s Altar Stone”. Y se ha publicado en la revista académica Journal of Quaternary Science. (Fuente: NCYT de Amazings)

