Aeronáutica
El revolucionario avión silencioso X-59 vuela más rápido y alto que nunca antes
El pasado 12 de junio, el avión experimental X-59 de la NASA voló por vez primera a una velocidad de Mach 1,4 (unos 1500 kilómetros por hora) y llegó hasta una altitud de casi 17 kilómetros.
Al cruzar la barrera del sonido, los aviones supersónicos generan una serie de ondas de choque que se fusionan generando un gran estruendo. Los aviones supersónicos arrastran estos sonidos increíblemente fuertes a lo largo de su trayectoria de vuelo, creando niveles de ruido que incluso abajo, en la superficie, resultan muy fuertes. Esto ha impedido la implantación generalizada de los vuelos supersónicos comerciales sobre tierra firme. Sin embargo, solucionar el problema del ruido podría permitirlos y con ello se podría reducir fácilmente a la mitad el tiempo de vuelo para cada trayecto.
La NASA ha pasado muchos años trabajando en una tecnología, la empleada en el avión experimental X-59, capaz de reducir significativamente el ruido generado por el fenómeno. Con esta tecnología, un avión supersónico comercial podría ser lo bastante silencioso como para sobrevolar zonas pobladas de modo rutinario sin infringir leyes sobre el límite máximo de ruido permitido.
El X-59 es el primer avión en incorporar esta tecnología.
Esta tecnología, que incluye darle a un avión una forma, ligeramente diferente a la convencional, que altera el comportamiento de las ondas de choque supersónicas, hace que en vez de que las ondas de choque se fusionen conformando un fuerte estampido, se mantengan separadas y se debiliten rápidamente, dando lugar a un sonido suave.
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El X-59 alcanzó el 12 de junio por vez primera la velocidad y la altitud a las que volará por encima de zonas pobladas cuando se ponga a prueba, sobre la gente que vive en ellas, el nivel de ruido que genera. (Foto: NASA / Lori Losey)
Desde el interior del X-59, la ruptura de la barrera del sonido pasa desapercibida, excepto por las indicaciones de los instrumentos, lo que ya sugiere que el avión se comporta del modo para el que fue diseñado. De todas formas, falta realizar mediciones precisas desde el exterior. Por ahora, no ha sido posible efectuar dichas mediciones ya que en estos primeros vuelos supersónicos el X-59 todavía es acompañado por un avión F-15, que se usa para observarlo minuciosamente mientras vuela. El F-15 es un avión supersónico tradicional y, por tanto, causa un gran estruendo al volar a velocidades supersónicas. Este ruido impide escuchar cualquier sonido normal de vuelo proveniente del X-59. En futuros vuelos, un sensor que será instalado en el F-15 ayudará a percibir la huella del X-59.
Después de que el equipo realice más pruebas a distintas altitudes y bajo diversas condiciones, el X-59 entrará en la fase de validación acústica. Durante esta fase, y ya sin interferencias sonoras de un avión acompañante, los investigadores medirán minuciosamente la firma acústica supersónica de la aeronave para confirmar que es tan silenciosa como debe ser. También se realizarán vuelos sobre áreas habitadas, a la velocidad y la altitud alcanzadas en el vuelo reciente, a fin de que la gente que vive en esas zonas pueda comprobar directamente el escaso ruido que genera el X-59. (Fuente: NCYT de Amazings)

