Miércoles, 01 de Julio de 2026

Actualizada Miércoles, 01 de Julio de 2026 a las 09:34:52 horas

Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

Redacción
Miércoles, 01 de Julio de 2026
Historia de la Ciencia

Alphonse Laveran: El médico militar que descubrió el origen de la malaria

A finales del siglo XIX, la ciencia médica libraba una batalla a ciegas contra uno de los mayores asesinos de la historia de la humanidad: la malaria. Se creía firmemente que el mal aire de los pantanos (de ahí su nombre, mal aria) o las emanaciones del suelo eran los culpables de las fiebres que diezmaban a ejércitos y poblaciones enteras. Todo cambió gracias a la tenacidad de un médico militar francés llamado Charles Louis Alphonse Laveran, cuya mirada a través del microscopio transformó para siempre nuestra comprensión de las enfermedades infecciosas.

 

De la tradición médica a los frentes de batalla

 

Nacido en París el 18 de junio de 1845, Alphonse Laveran parecía predestinado a la medicina. Hijo de un médico militar y profesor de la Escuela de Val-de-Grâce, siguió los pasos de su padre integrándose en el Servicio de Sanidad del Ejército francés tras licenciarse en la Universidad de Estrasburgo en 1867.

 

Su carrera estuvo marcada por la acción. Vivió en primera persona la guerra franco-prusiana como oficial médico y, más tarde, fue enviado a Argelia. Fue precisamente en el hospital militar de Constantina donde Laveran se topó de frente con el gran desafío de su vida: el paludismo, una enfermedad que causaba más bajas entre las tropas francesas que el propio combate.

 

El histórico hallazgo de 1880: Rompiendo el dogma bacteriológico

 

En aquella época, la naciente microbiología estaba dominada por la escuela de Louis Pasteur y Robert Koch. La norma científica dictaba que toda enfermedad infecciosa debía estar causada por una bacteria. Laveran, sin embargo, decidió buscar respuestas directamente en la sangre de los pacientes fallecidos o gravemente enfermos.

 

El 6 de noviembre de 1880, mientras analizaba una muestra de sangre fresca, Laveran observó algo extraordinario en el interior de los glóbulos rojos: unos cuerpos esféricos y pigmentados que, de repente, comenzaron a agitarse y a lanzar filamentos móviles parecidos a flagelos.

 

No se trataba de una bacteria ni de una estructura inanimada. Era un organismo vivo unicelular, un protozoo que hoy conocemos como Plasmodium. Aquellos movimientos eran, en realidad, el proceso de exflagelación del parásito. Por primera vez en la historia, el ser humano identificaba al verdadero culpable de la malaria.

 

[Img #79090]

 

(Foto: Wikimedia Commons)

 

La batalla contra el escepticismo de la comunidad científica

 

A pesar de la claridad de sus observaciones, la comunidad científica internacional recibió el descubrimiento con un profundo escepticismo. La idea de que un parásito microscópico, y no una bacteria o el propio aire nocivo, fuera la causa del paludismo rompía demasiados esquemas.

 

Durante años, Laveran defendió su hallazgo con datos rigurosos y paciencia de cirujano. Viajó a Italia —donde la malaria era endémica— para demostrar sus tesis a los científicos locales. Finalmente, eminencias de la época como Robert Koch y Patrick Manson terminaron por rendirse ante la evidencia. El descubrimiento de Laveran abrió además la puerta para que, años más tarde, Ronald Ross demostrara que el mosquito Anopheles era el vehículo de transmisión de este parásito.

 

El Premio Nobel de Medicina de 1907

 

Tras dejar el ejército en 1896, Laveran se incorporó al Instituto Pasteur de París. Allí fundó la disciplina de la protozoología médica y dedicó el resto de su carrera a estudiar otros patógenos letales, como los tripanosomas (responsables de la enfermedad del sueño) y las leishmanias.

 

Su monumental contribución a la salud global y al estudio de los organismos unicelular patógenos fue reconocida en 1907 con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina. Fiel a su vocación filantrópica, Laveran donó la mitad de la dotación económica del premio para equipar el laboratorio de enfermedades tropicales del Instituto Pasteur.

 

El descubrimiento de Laveran supuso la primera vez que se identificó a un protozoo como causa de una enfermedad humana, fundando las bases de la parasitología moderna.

 

Charles Louis Alphonse Laveran falleció en París el 18 de mayo de 1922.

Copyright © 1996-2022 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com). Todos los derechos reservados.

Depósito Legal B-47398-2009, ISSN 2013-6714 - Amazings y NCYT son marcas registradas. Noticiasdelaciencia.com y Amazings.com son las webs oficiales de Amazings.

Todos los textos y gráficos son propiedad de sus autores. La reproducción está permitida solo si se incluye el crédito de la fuente (NCYT Amazings) y un enlace dofollow hacia la noticia original.

Excepto cuando se indique lo contrario, la traducción, la adaptación y la elaboración de texto adicional de este artículo han sido realizadas por el equipo de Amazings® / NCYT®.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.