Psicología y sociología
Consumo de ansiolíticos y sedantes entre los jóvenes
En un estudio reciente, se ha indagado en cómo influyen las diferencias de género y los factores económicos en el consumo de psicotrópicos entre adolescentes en 32 países europeos.
El estudio lo han realizado Xabi Martinez Mendia, Amaia Bacigalupe y Antonio Moreno Llamas, todos de la Universidad del País Vasco (Euskal Herriko Unibertsitatea)
La preocupación por la salud mental de los y las adolescentes está aumentando entre las entidades públicas y la comunidad científica de Europa. Entre 1990 y 2021, el número de casos de trastornos depresivos y de ansiedad aumentó de forma gradual entre la población de 10 a 24 años. No obstante, durante los últimos años, ese incremento se ha acelerado. Los y las adolescentes cada vez consumen más ansiolíticos, hipnóticos y sedantes (ya sea con receta o sin ella). Además, de acuerdo con los resultados del nuevo estudio, el consumo generalizado es superior en países con una mayor igualdad de género y económica; sin embargo, en los países con mayor desigualdad las chicas consumen en proporción una cantidad mayor que los chicos, y es mayor la brecha de género.
Estadísticamente, en la mayoría de países europeos las chicas lideran el consumo de ansiolíticos y sedantes entre los adolescentes
Una de las líneas de investigación más importantes llevadas a cabo por el OPIK, el Grupo de Investigación en Determinantes Sociales de la Salud y Cambio Demográfico de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), se centra, precisamente, en determinar la relación entre los factores sociales y la salud de la población. "Llevamos años viendo cómo, según el género, existe una gran diferencia en lo que respecta al consumo de psicofármacos, tanto en la población joven del País Vasco como en la de España, y ahora hemos podido estudiar también el consumo de este tipo de medicamentos a nivel europeo”, explica Xabi Martinez Mendia.
Mediante la encuesta ESPAD (Proyecto Europeo de Encuestas Escolares sobre Alcohol y otras Drogas) de 2019, el equipo investigador del grupo OPIK ha analizado los datos de casi 97 000 adolescentes de entre 15 y 16 años en 32 países europeos: "Hemos podido observar una gran diferencia en el consumo entre los distintos países de Europa", señala Martinez Mendia. Sin tener en cuenta el género, por ejemplo, el consumo de psicofármacos en adolescentes de Grecia y Eslovenia fue del 6%, mientras que en Italia fue del 10% y en Letonia del 28%.
Por otro lado, "cabe destacar que el consumo es mayor en el caso de las chicas que en el de los chicos en casi todos los países de Europa", recalca el investigador de la EHU. En España, por ejemplo, el consumo general fue de un 14,1%, siendo del 14,6% en el caso de las chicas y del 13,6% en el de los chicos. De igual forma, la brecha de género es muy diferente también dependiendo del país".
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Xabi Martinez-Mendia. (Foto: EHU)
Factores que condicionan el consumo de psicofármacos en adolescentes
El objetivo de la investigación del grupo OPIK es descubrir de qué manera pueden influir los factores económicos de cada país (es decir, la desigualdad salarial y el producto interior bruto per cápita) y la desigualdad de género en el consumo de estos medicamentos para que las diferencias entre países sean tan pronunciadas. Estos factores no se han analizado de manera aislada, sino que se ha tenido en cuenta el efecto que tienen en conjunto. La investigación ha combinado las variables sociodemográficas de cada participante con las características nacionales, con el fin de reunir información más rica y completa. De esta forma, han podido observar que, "en cierta medida, son muchos los factores nacionales que influyen en las diferencias del consumo de psicofármacos entre adolescentes", explica Martinez Mendia.
De acuerdo con los resultados, el consumo de psicotrópicos entre adolescentes es menor en países con una mayor desigualdad social y económica, es decir, en los países con mayor desigualdad económica y de género y menor producto interior bruto (PIB) per cápita. Además, en dichos países la brecha de género es más pronunciada: el consumo en los chicos disminuye, mientras que son las chicas quienes presentan el mayor porcentaje de consumo. Por otro lado, los países con una mayor riqueza e igualdad presentan tasas de consumo más altas; sin embargo, el consumo por géneros está más igualado.
Por ejemplo, "Noruega es uno de los países europeos con mayor PIB y con los mejores indicadores de igualdad de género, y, si bien cuenta también con un alto porcentaje de consumo de psicofármacos (el 14% ha tomado psicofármacos en alguna ocasión), el consumo entre chicos y chicas es muy parecido, de acuerdo con la encuesta. Sin embargo, en el caso de Hungría, un país con un PIB medio, el consumo muestra una gran desigualdad de género. El consumo general alcanza el 12,4% en dicho país (no muy alejado del de Noruega), pero es notoria la brecha de género: el consumo en chicas alcanza el 14,8%, mientras que el de los chicos es del 9,8%. En otras palabras, el consumo general es más bajo, pero es mayor la brecha de género", señala el investigador de la EHU.
Por lo tanto, el equipo investigador ha encontrado una relación estadísticamente significativa entre el consumo de psicofármacos (tanto en el campo clínico como fuera de él) y la desigualdad de género y el nivel económico de la sociedad de un país. "Nosotros hemos marcado la dirección", señala. Ahora habría que analizar otros factores para lograr explicar con mayor exactitud los datos recogidos: "Los factores culturales, los factores socioeconómicos, el sistema sanitario… Entran en juego muchos aspectos que resultan difusos. Por ejemplo: ¿cuál es la tendencia de la población de un país a la hora de abordar los problemas de salud mental? ¿Acude al sistema sanitario? ¿Cuál es la tendencia del personal médico a la hora de recetar psicofármacos? ¿Se prescriben más a las chicas?".
Se trata del primer estudio en Europa que analiza la influencia de los condicionantes sociales de un país en el consumo de ansiolíticos por parte de los adolescentes según su género, y supone una contribución de gran relevancia para la investigación sobre la salud mental de los adolescentes, tanto chicas como chicos, de Europa. De todas formas, "la casuística y las tendencias son muy variadas; por ello, es importante crear modelos estadísticos unificados que cuantifiquen unas tendencias más generales. Ahora deberíamos centrarnos en estudiar los factores culturales, los procesos de medicalización y el impacto que estos tienen según el género", destaca Martinez Mendia.
Xabi Martinez Mendia es doctorando del grupo de investigación OPIK. Este trabajo forma parte de su tesis doctoral. Las directoras de tesis son Amaia Bacigalupe y Yolanda González-Rabago.
El estudio se titula “Gender differences in adolescent anxiolytic, hypnotic and sedative use across 32 European countries: a multilevel analysis of the influence of country-level gender inequality and economic factors”. Y se ha publicado en la revista académica European Journal of Public Health. (Fuente: EHU)

