Antropología
Fechan el origen de la risa
No solo el ser humano ríe. Todos los monos antropomorfos actuales (chimpancés, bonobos, gorilas y orangutanes) ríen. ¿En qué punto de la evolución surgió esta capacidad? En un nuevo estudio, se ha buscado una respuesta a esta pregunta.
El estudio lo han llevado a cabo Chiara de Gregorio y Adriano Lameira, de la Universidad de Warwick, así como Marina Davila-Ross, de la Universidad de Portsmouth, ambas instituciones en el Reino Unido.
Los investigadores analizaron grabaciones de risas de monos y humanos en un intento de discernir similitudes que pudieran aportar pistas sobre en qué punto de la evolución surgió la capacidad de reír.
Concretamente, De Gregorio y sus colegas analizaron grabaciones acústicas de risa espontánea de cuatro orangutanes, dos gorilas, tres bonobos, cuatro chimpancés y cuatro humanos, con edades comprendidas entre los seis meses y los siete años, y midieron, en un total de 140 secuencias individuales, los sonidos que componen las risas.
![[Img #79147]](https://noticiasdelaciencia.com/upload/images/07_2026/3442_fechan-el-origen-de-la-risa.jpg)
Un orangután sonriendo. (Foto: Marina Davila-Ross. CC BY)
Todos los sujetos de estudio fueron grabados en sus entornos habituales durante interacciones lúdicas vigiladas con humanos conocidos. El estudio se centró en la estructura rítmica, o sea en los intervalos de tiempo entre sonidos, en vez de en el tono o la intensidad.
A lo largo de las 140 secuencias, los autores del estudio han encontrado el mismo patrón: en todas las especies la risa se manifiesta con intervalos rítmicos uniformemente espaciados entre los sonidos sucesivos.
De Gregorio y sus colegas han llegado a la conclusión de que esta estructura rítmica básica ya estaba presente en el ancestro común más reciente de todos los monos antropomorfos actuales y del ser humano: se calcula que este ancestro existió hace unos 15 millones de años.
El estudio se titula “Rhythm and timing in laughter reveal that human vocal plasticity falls on a hominid continuum”. Y se ha publicado en la revista académica Communications Biology. (Fuente: NCYT de Amazings)

