Astronáutica
Los astronautas recuerdan a Gagarin
Pedro Duque, astronauta de la ESA, voló en las misiones STS-95 y Soyuz TMA-3. Primer astronauta español.
“Cuanto más aprendía sobre el espacio en mis años de entrenamiento, más me admiraba el enorme esfuerzo dedicado a conquistar el espacio por primera vez. Se necesitaba valor para subir a los primeros cohetes, y Gagarin tenía mucho. Fue el único representante visible de miles de brillantes ingenieros soviéticos que quedarán para siempre en el anonimato por el carácter secreto de su trabajo.
Incluso su ingeniero jefe, Sergei Korolev, fue ocultado al mundo exterior. Por el contrario, Gagarin fue fotografiado hasta la saciedad, exhibido en todas partes y utilizado como símbolo de la Unión Soviética.
Sólo puedo empezar a imaginar la presión que tuvo que soportar, de nuevo con valentía. Los astronautas admiramos a Gagarin, su foto se pone en nuestras estaciones espaciales, no sólo porque voló el primero, sino también porque conocemos un poco lo que fue su vida”.
Vladimír Remek, miembro del Parlamento Europeo, cosmonauta checo, voló en la Soyuz 28.
Primer europeo en el espacio.
“Para mí, entonces un niño de 13 años que deseaba aventuras, descubrimientos y logros, el primer vuelo tripulado al espacio fue una experiencia extraordinaria. También fue, sin embargo, un impulso. Yo era consciente de que algo muy especial acababa de suceder, pero sólo en los últimos años he llegado a comprender la relevancia de ese hecho como un hito importante en la
historia de la humanidad. El vuelo orbital de Yuri Gagarin me motivó y me ayudó a hacer realidad el sueño de mi infancia.
Después de sólo 17 años, me dieron la oportunidad de seguir a Yuri Gagarin y a otros 86 cosmonautas soviéticos y astronautas estadounidenses. Apenas 50 años después de ese primer paso, el “vuelo espacial” es hoy un fenómeno normal para nosotros. Su rostro, sin embargo, siempre seguirá siendo el de Yuri Gagarin”.
Dr Helen Sharman, astronauta británica, viajó en la Soyuz TM-12. Primera británica en el espacio.
“A Yuri Gagarin se le concedió la corona internacional de la inspiración. Dondequiera que iba, las multitudes se agolpaban en las calles para ver fugazmente a la persona que encarnaba la capacidad de los demás seres humanos, la valentía de la exploración y el deseo de descubrir lo nuevo.
En mi última noche en el espacio, reflexionando sobre mi tiempo, me di cuenta de que estar lejos de la Tierra reforzaba lo que mis amigos rusos me habían dicho en tierra: lo que importa son las relaciones personales y lo que podamos hacer juntos. El espacio es grandioso y ser parte de él hace que las personas se sientan grandiosas”.
Ulf Merbold, astronauta de la ESA, voló en las misiones STS-9, STS-42 y Soyuz TM-20. Primer astronauta de la ESA en el espacio.
“Esto debe compararse con el viaje de Cristóbal Colón. Para los rusos tenía un enorme significado político, pero resulta difícil apreciar la valentía del propio Gagarin en su justa medida.
Sólo tenía 27 años, pero seguramente sabía en qué se metía: dejarse atar a un cohete sin saber si volvería.
Al igual que John Glenn, el primer estadounidense en orbitar la Tierra, se convirtió en una figura política y se le prohibió volver a volar en el espacio. Glenn voló posteriormente en el transbordador, pero Gagarin, lamentablemente, nunca tuvo otra oportunidad de hacer lo que realmente amaba. Por tanto, su vuelo fue realmente único”.
Michel Tognini, astronauta de la ESA, voló en las misiones Soyuz TM-15 y STS-93. Jefe del Centro Europeo de Astronautas.
“El vuelo de Gagarin se produjo en el inicio de la carrera espacial de la década de 1960, cuando la exploración del espacio estaba prisionera de la competencia política. Pero Gagarin siempre será el “rostro” que simboliza el inicio de los vuelos espaciales, aunque en aquel momento las cosas habían cambiado ya.
Ahora todo depende de la cooperación internacional, de lo que nuestros diversos organismos espaciales pueden lograr juntos para beneficio de la humanidad”.
Claude Nicollier, astronauta de la ESA, tripulante de las misiones STS-46, STS-61, STS-75, y STS-103. Primer astronauta suizo.
“Cuando miro las fotos de Yuri Gagarin, antes y después de su vuelo, me impresiona de verdad la evidente fuerza de su personalidad y el coraje de aquel hombre de 27 años de edad. No tuvo una vida fácil en su infancia, pero sentía pasión por las máquinas voladoras y ambición para el éxito.
Demostró una voluntad y un talento inusuales en tantas disciplinas relevantes para los viajes espaciales, que era la elección natural para abrir aquella nueva frontera. Gagarin es una enorme fuente de inspiración para todos los cosmonautas y astronautas de hoy.
Es un ejemplo extraordinario para los hombres y mujeres jóvenes, y seguirá siéndolo para las generaciones futuras...”.
Dumitru Dorin Prunariu, de la Agencia Espacial rumana. Cosmonauta rumano que voló en la Soyuz 40.
"En cuanto llegó al espacio exterior Yuri Gagarin se convirtió en un símbolo para toda la humanidad, independientemente de la competencia entre las grandes potencias o la motivación política de su lanzamiento al espacio.
Desde las alturas cósmicas el planeta Tierra aparece como una entidad única, que se revela más profunda que las diferencias y las intrigas que se desarrollan en su superficie. Gagarin abrió el camino para al menos 500 representantes de ‘Terra’ en los 50 años siguientes a su vuelo espacial.
Tras haberse convertido en hombres del Universo y haber entendido la globalización de los asuntos terrestres y la necesidad de cooperación y promoción de los usos del espacio, más allá de las fronteras nacionales, incluso antes de la caída del muro de Berlín, varios de estos exploradores del espacio exterior fundaron su propia asociación profesional planetaria, la Asociación de Exploradores del Espacio (ASE). En la actualidad, ASE cuenta con más de 300 miembros de 35 Estados y representa un modelo de entendimiento y cooperación internacionales en ese campo especial e inspirador de la exploración espacial.
Veinte años después del vuelo espacial de Gagarin tuve la suerte de convertirme en el explorador número 103 del espacio exterior, para posteriormente tomar parte en la fundación de la ASE y dirigir ahora su filial europea. Así pues, celebremos a Gagarin, celebremos el 50 aniversario de la llegada de un SER HUMANO al espacio exterior."
Reinhold Ewald, astronauta de la ESA, viajó en la Soyuz TM-25.
“Cuando llegué por primera vez a la Ciudad de las Estrellas en 1990, la enorme estatua de Yuri Gagarin en el centro del lugar parecía formar parte de la propaganda soviética. Pero cuando llegué a conocer a la gente, algunos de los cuales fueron testigos de ese acontecimiento, rápidamente comprendí que había, efectivamente, orgullo por haber logrado ese sueño de siglos pasados, pero en el mejor sentido y como una invitación a TODOS los que siguieron, no sólo para la gloria de un solo país.
Mientras yo completaba el exigente entrenamiento, esa sensación de seguir los pasos de un gran logro histórico fue una constante y renovada fuente de motivación para mí. Todavía tengo esa sensación, después de más de 20 años, sobre todo cuando estoy en el mismo lugar a los pies del monumento a Gagarin”.
Frank De Winne, astronauta de la ESA, tripuló las misiones Soyuz TMA-1 y Soyuz TMA-15.
Primer comandante europeo de la ISS.
“Hace cincuenta años Yuri Gagarin fue el primer ser humano en volar al espacio. Después de haber volado al espacio desde la misma plataforma de lanzamiento en Baikonur, Kazajistán, me sigue asombrando de lo que somos capaces como seres humanos y también el enorme logro que fue en 1961, con el estado de la tecnología en ese momento, y el tremendo coraje de Yuri Gagarin al haberse sentado en la nave Vostok 1”.
Christer Fuglesang, astronauta de la ESA, voló en las misiones STS-116 y STS-128. Primer astronauta sueco.
“Yo sólo tenía cuatro años cuando Gagarin se convirtió en el primer ser humano en volar al espacio. Sin embargo, me enteré de su vuelo pronto: un acontecimiento extraordinario e inspirador. Orbitó la Tierra en una hora y media, la noticia de su vuelo dio la vuelta al mundo en un día y él dedicó los años siguientes a recorrer el planeta.
Fue uno de esos momentos memorables que brillará para siempre en la historia de la humanidad y que, sin duda, ha inspirado a millones, tal vez miles de millones, de personas en los 50 años transcurridos desde entonces, y que continuará haciéndolo”. (Fuente: ESA)
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